Oye tú: Qué terrible sensación la que siento al levantarme. Mi corazón se estremece de tanta pena que siento al no poder volver a verte. Porque no puedo y no debo. Cómo es que a pesar que tanto daño que me hiciste puedo seguir pensando en ti a pesar de todo lo que hago para olvidarte y hasta odiarte si es posible. Sabes no me cabe en la mente la existencia de un ser tan nefasto como tú, tan frívolo, sórdido y mezquino, porque eso fuiste conmigo sin el más mínimo de las consideraciones. Y si estoy llorando, ok, pero a estas alturas de mi mi vida, ya no sé si lo hago porque me da lástima mi propia persona o porque a veces no puedo contener la ira y el dolor que siento por haber sido tan crédula y generosa contigo.
No sé tampoco si esto es seguir enamorada de ti, o es la etapa que le sigue después al rompimiento de "algo". Pero, porque existe un Dios que todo lo ve y todo lo sabe, donde estés...hoy me acosté, con muchas ansias de llamarte, de escuchar tu voz, de decirte que te extraño, de contarte lo insoportable que es esta situación, sentí una desesperación única, de aquellas que causan angustia y vacío y las sientes hasta el alma.
No sé si cuando llegue el día de tu juicio, no como aquellos a los que estás acostumbrado a ir y para los que usas mil argucias para ganarle a la otra parte, sino al juicio de tu alma. Tal vez hasta ese día te acordarás de mí, y aunque no te lo deseo, en ese momento sientas por un momento el vacío, desesperación y tristeza que siento ahora. Porque no creo de ninguna forma que en las condiciones de ser humano, puedas llegarlas a sentir algún día de los que te quedan por vivir.


Pues, fuiste de verdad muy cruel con una niña, 8 años menor que tú,y pasa que de algunos ex que he tenido, pues a los que consideré incompatibles conmigo, pues a ninguno de ellos podría darles ninguno de tus calificativos. Y de aquí a un tiempo, ya te habré olvidado, cuando al recordar cada episodio de mi vida en el que refregaste contra el piso mi dignidad, no me produzca ni el más mínimo dolor. No tenías derecho a arruinar mi mundo, no debiste jugar conmigo sabiendo mi situación. Ahora cuando más te necesito, ahora cuando más sola me siento y cuando sólo contaba contigo para hablar, salir, reir, soñar, hacer planes, ir a la sección de hombres a ver cosas para ti en todas las tiendas, y más y mucho más.
Cuánto hice soportando tu otra relación comprendiéndote, apoyándote, queriéndote, te tuve tanta paciencia...soporté humillaciones, habladurías, tu desprecio, que te avergüences de que me vean contigo, aguanté tanto maldita sea, esperar los viernes para verte, después seguido...después siempre conmigo. Pero es que todo eso fue una vil mentira tuya? Es posible acaso que seas tan hipócrita y fingido?Te di muchísimo de mí, asombroso, maravilloso, insólito...te hize vivir un cuento de hadas, sin pedir nada a cambio, NADA. Y de la noche a la mañana, te volviste un desconocido para mí, un extraño a quien sólo le interesaba el dinero y más nada que eso, y no es que sea que cambiaste...la verdad de todo es que te mostraste tal y como eres, así...ASÍ ERES. Y por eso ahora se me revuelve el estómago de lo que eres, y en lo que me haz convertido ahora...porque para soportar todo este dolor he tenido que transformarme por dentro, he endurecido mi corazón a tal punto que ni yo misma lo siento, y eso es malo, ser ahora un tanto parecida a ti.
De verdad eres todo lo opuesto a la gratitud y la lealtad, mil defectos más que aborrezco, pero lo peor de todo es que hasta un engaño se puede perdonar alguna vez en tu vida, pero lo tuyo pasa de eso, tú me amenazaste con hacerme daño, con fregarme la vida, con dañar la paz de mi familia, quisiste que sintiera miedo y conseguiste que sintiera náuseas por ti. Si te di todo siempre, cómo es que por unos cuantos centavos te comportes como un energúmeno incivilizado y acabes con todo y con todos, por tus ansias desmedidas de dinero. (...) Fui al baño, no soporté las náuseas.
Pensé que me querías, por mi padre...qué bien lo fingiste, qué bien maquillaste todos tus actos, astuto y traicionero, no creo ser la única que te lo ha dicho. Eres tan igual a Judas, no serás su reencarnación? Pues no lo creo tampoco, estoy segura que si a Judas alguien le hubiera dado, amor, protección, cariño, cuidados, lealtad, gustos y todo lo humanamente posible, pues la historia hubiera sido otra tal vez. Porque hasta los animales protegen a sus hijos, y los seres humanos más necios y malvados, jamás le negarían un pan aninguno de sus hijos...no sé entonces en qué grupo te pongo???